¿De qué me tienen que salvar? ¿Quién me tiene que salvar?

14,00 

Colección Fe Adulta número 44

Encuadernación: Rústica

Formato: 21*15

páginas: 230

9788412656473

 

Entramos en la era del cambio como esencia. De la información por la información. Nada sólido existe detrás de ellas. No se trata de un nuevo paradigma ni siquiera de un cambio de época como tantas. Estamos en un ‘nuevo comienzo’.

Las sólidas verdades que guardábamos en estuche de mimbres se han licuado. Se han ido sin posible retorno a su refugio. Muchos siguen custodiando con gran celo la llave del recinto sin darse cuenta de que dentro no hay nada.

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Fray Marcos Rodríguez Robles O.P. (Pardesivil, León, 1938) desarrolla su actividad pastoral en Parquelagos, La Navata (Madrid) y desde allí, a través de Internet, en muchos rincones del mundo.

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Descripción

La salvación, entendida de una u otra manera, es la oferta de la inmensa mayoría de las religiones. Abarca todos los temas que en religión nos podemos plantear. Pero las religiones están más pendientes de lo que la gente desea que de que alcancen una verdadera liberación. La mayoría de las ofertas de las religiones no van más allá de librar de las limitaciones que la gente percibe como perentorias. Para nada intentan abrir nuevos horizontes.

Superar todas las trampas que nos han colocado en el camino no va a ser fácil. Debemos estar muy alerta para no caer en la tentación de aceptar como bueno todo lo que las distintas instancias religiosas nos han dicho. Es lo que hacen los políticos para que les voten. Intentaré hablar claro, aunque ello conlleve no responder a las exigencias perentorias de los que me leen. En la vida espiritual no tiene ningún sentido hacernos trampas en el solitario. Mi intención es ayudaros a superar las trampas.

Nuestra formación (más bien deformación) religiosa nos ha machacado siempre con el pecado y otras limitaciones que no aguantamos. De ahí la necesidad que tenemos de que un Dios bueno nos saque las castañas del fuego. Pero la realidad es que ese Dios es una creación nuestra que hemos inventado a propósito con este fin. Como ese dios inventado no existe, resulta imposible que nuestras esperanzas de salvación se cumplan.

Nuestra tarea es liberar a Dios de los malentendidos con los cuales hemos hecho su rostro irreconocible. Pero más difícil aún, es liberar al hombre de las nefastas consecuencias de esa manera de comprender a Dios. Los desastres de la culpabilidad no podemos achacarlos a Dios. Tampoco tiene la culpa de lo difícil que puede resultarnos superar esos prejuicios. Son consecuencia de nuestra propia naturaleza incomprendida y distorsionada.

Termino esta breve introducción con dos ideas que repito machaconamente siempre que tengo oportunidad. Mis reflexiones no son dogmas de fe. Trato solamente de provocar la vivencia personal, para superar las trampas que nos tienen atados a innumerables mitos y prejuicios que nos impiden salir de situaciones opresoras. Para ello debo convencerme de que nadie está en posesión de la verdad, todos la estamos buscando.

Esto tiene que llevarme a permanecer abierto, es decir, permanecer en la apertura sin clausurar nada. Cuando llegues a una conclusión, toma conciencia de que esa conclusión será siempre inconclusa. De este modo tu búsqueda no terminará nunca, y, mientras más encuentres, más te quedará para buscar. En cuanto sintamos que hemos llegado a alguna verdad, el ego se aferrará a ella y no permitirá a tu mente seguir buscando.

Por último, como he repetido tantas veces, no hablo y escribo para que penséis como yo, sino para que penséis. Esto que parece una obviedad es más serio de lo que imaginamos. Lo que ha pensado otro no debes darlo por verdad absoluta, debes tomarlo como trampolín para lanzarte más allá de lo que habías pensado hasta ahora. A la Verdad debes ir acercándote tú mismo, unas veces apoyado en los demás y otras en contra de los demás.

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ÍNDICE

INTRODUCCIÓN

I PALABRAS Y CONCEPTOS
I.1 Posibilidades
I.1.1 Estamos salvados absolutamente
I.1.2 Estamos absolutamente condenados
I.1.3 Estábamos salvados, pero nos condenamos
I.1.4 Dios nos creó perfectos, pero nos condenó
I.1.5 Dios nos condenó y nos salvó por su cuenta
I.1.6 Salvados y condenados al mismo tiempo
I.1.7 Ni condenación ni salvación
I.2 ¿Qué significa salvación?
I.2.1 Salvación física
I.2.1.1 Salvación biológica
I.2.1.2 Salvación psicológica
I.2.2 Salvación espiritual
I.2.3 La salvación en las principales religiones
I.3 ¿Qué significa condenación?
I.3.1 Y si no me planteo la cuestión
I.4 Salvarse o condenarse

II ¿DE QUÉ ME TIENEN QUE SALVAR?
II.1 ¿ME PUEDEN SALVAR DE LA IGNORANCIA?
II.1.1 Conocimiento sensorial
II.1.2 Conocimiento racional
II.1.3 Conocimiento biológico
II.1.4 Conocimiento intuitivo
II.1.5 Conocimiento emocional
II.1.6 Conocimiento psicológico
II.1.7 Conocimiento simbólico
II.1.8 Registros akáshicos
II.1.9 ¿De qué ignorancia me tienen que librar?
II.1.10 VERDAD y verdades
II.1.11 Los prejuicios
II.2 ¿ME PUEDEN LIBRAR DEL DOLOR?
II.2.1 Dolor y sufrimiento
II.2.2 La tristeza
II.3 ¿ME TIENEN QUE LIBRAR DEL PECADO?
II.3.1 Concepto de pecado
II.3.2 Pecado en las religiones primitivas
II.3.3 Pecado en el Antiguo Testamento
II.3.4 Pecado en el mensaje de Jesús
II.3.5 Pecado en el NT
II.3.6 El pecado en el primer cristianismo
II.3.7 Pecado en la actualidad
II.3.8 Pecado y otras realidades
II.3.8.1 Pecado y perfección
II.3.8.2 Pecado y libertad
II.3.8.3 Pecado y responsabilidad
II.3.8.4 Pecado y culpabilidad
II.3.9 Perdón o castigo
II.3.9.1 Confesión y perdón
II.3.9.2 Historia de la confesión
II.3.9.3 La confesión es un sacramento
II.3.10 Pecado y sacrificio
II.3.11 Oración (relación con Dios)
II.3.11.1 Oración de petición
II.3.11.2 La oración de intercesión
II.3.11.3 Acción de gracias y alabanza
II.3.11.4 Meditación
II.3.11.5 Contemplación
II.3.12 Ayuno (relación con uno mismo)
II.3.13 Limosna (relación con los demás)
II.3.14 Ecología (relación con el mundo)
II.3.15 La virtud de la penitencia
II.4 ¿ME PUEDEN SALVAR DE LA MUERTE?
II.4.1 La muerte biológica
II.4.2 Muerte espiritual
II.4.3 ¿Vida después de la muerte?
II.4.4 La muerte en distintas culturas
II.4.5 La muerte en las religiones
II.4.6 La muerte en la filosofía
II.4.7 La muerte en el arte y la literatura
II.4.8 La muerte desde la ciencia
II.4.9 El miedo a la muerte peor que la misma muerte
II.4.10 Muerte y rituales fúnebres
II.4.11 La muerte del otro y el duelo
II.4.12 La Encarnación
II.4.13 Resumiendo
II.5 ¿LIBERA LA RELIGIÓN O DEBO LIBRARME DE ELLA?
II.5.1 Todas las religiones tienen origen humano
II.5.2 Jesús no fundó ninguna religión
II.5.3 Todas las religiones necesitan evolucionar
II.6 PIDO A DIOS QUE ME LIBRE DE DIOS
II.7 ¿PODEMOS LIBRARNOS DEL MIEDO?
II.7.1 El miedo en el Antiguo Testamento
II.7.2 El miedo en el Nuevo Testamento
II.7.3 Miedo a la religión
II.7.4 Miedo al pecado
II.7.5 Miedo al juicio
II.7.6 Miedo al infierno
II.7.7 Miedo al demonio
II.7.8 Miedo al miedo
II.8 ¿Debemos librarnos del hedonismo?
II.9 ¿Cómo librarnos de nosotros mismos?

III ¿QUIÉN ME TIENE QUE SALVAR?
III.1 ¿ME SALVA DIOS?
III.1.1 Dios no condena
III.1.2 Dios no salva
III.1.3 Dios es salvación
III.1.4 Estamos salvados aquí y ahora
III.1.5 Si echo de menos algo, es accidental
III.1.6 Nuestra tarea es librarnos de Dios
III.2 ¿ME SALVA JESÚS?
III.2.1 El sacrificio de un dios
III.2.2 Dios no pudo exigir la muerte de Jesús
III.2.3 Dios no pudo querer la muerte de Jesús
III.2.4 Dios no pudo permitir la muerte de Jesús
III.2.5 Jesús no nos salva desde fuera
III.2.6 Jesús nos salvó viviendo, no muriendo
III.2.7 Jesús nos salvó, salvándose él
III.2.8 Jesús se salvó liberando a los oprimidos
III.2.9 Nos salvamos viviendo lo que vivió Jesús
III.2.10 La salvación que no salve a otros será falsa
III.3 ¿ME SALVO YO?
III.4 ¿SALVA LA RELIGIÓN?
III.5 ¿SALVA LA IGLESIA?
III.6 ¿SALVAN LOS SACRAMENTOS?
III.6.1 El bautismo
III.6.2 La eucaristía
III.7 ¿SALVA LA FE O SALVAN LAS OBRAS?

IV OTROS ASPECTOS DE LA SALVACIÓN
IV.1 ¿Es la misma para todos?
IV.2 ¿Salvación para el más allá o para el más acá?
IV.3 ¿Salvación material o espiritual?
IV.4 ¿Salvación individual o comunitaria?
IV.5 ¿Salvación positiva o negativa?
IV.6 ¿Se puede conocer antes de lograrla?
IV.7 ¿Viene determinada por el ADN?
IV.8 ¿Puede ser absoluta y total?
IV.9 ¿Puede revertirse?
IV.10 ¿Está prefijada de antemano?
IV.11 ¿Cambiará según vayamos evolucionando?
IV.12 ¿Puede servirme a mí la que otro ha conseguido?
IV.13 ¿Podemos ayudar a los demás a conseguirla?

V SALVACIÓN Y LIMITACIONES
V.1 Experiencia de limitaciones de todo tipo
V.2 Las limitaciones no son un fallo
V.3 Las limitaciones son oportunidades
V.4 Mis fallos no me alejan de Dios
V.5 Los fallos indican dónde estoy
V.6 Debo conseguir que no me afecten
V.7 Sed perfectos como vuestro Padre
V.8 La perfección, la mayor de las tentaciones

VI SALVACIÓN A DESCUBRIR, NO A CONSEGUIR
VI.1 No es un objetivo a conseguir
VI.2 Ya está en ti
VI.3 Debes descubrirla
VI.4 Debes vivirla
VI.5 Debe manifestarse
VI.6 Debe ocuparte, pero no preocuparte
VI.7 No hay camino, ella es el camino y la meta
VI.8 No hay manera de programarla
VI.9 No cambiará nada en ti

Información adicional

Peso 0,315 kg
Dimensiones 2 × 15 × 21 cm
Autor

Fray Marcos

Número de colección

44.0

Idioma

Español

Formato

Libro

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